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8 de abril de 2016

¿Eliminar Suscriptores? 5 motivos que te convencerán

Captar suscriptores cuesta mucho: promociones, productos gratis, dedicación… Te encanta ver cómo va creciendo esa lista de correos a la hora de enviar tus campañas de email marketing, pero… ¿valen todos esos suscriptores? Por mucho que cueste aceptarlo, la respuesta es NO. Ha llegado la hora de hacer limpieza y eliminar algunos suscriptores. Si piensas que tener usuarios inactivos en tu base de datos no te perjudica y que tal vez un día vuelvan a la vida, aquí tienes 5 motivos para que cambies de opinión:

     1.       Optimizar tu base de datos
Lo repetiremos hasta la saciedad: En email Marketing, la calidad prima versus la cantidad. A la hora de generar una base de datos para tus campañas lo que realmente quieres es gente interesada en tus productos, servicios o contenido. Necesitas usuarios activos, que interactúen, abran tus correos y cliquen en los enlaces. Si no optimizas ese volumen de datos y además los usas, únicamente generarás peores métricas en los resultados.

2.       Reputación y Spam
Los distintos servicios de email marketing analizan cómo tus suscriptores interactúan con los correos que envías. Si tienes una gran cantidad de suscriptores inactivos, la tasa de apertura de tus campañas será menor, algo que afecta directamente a tu tasa de entregas ya que tu reputación como remitente se ve perjudicada y como consecuencia, tu newsletter puede acabar como spam y hasta tus suscriptores activos dejarán de recibir tus correos. Hay que tener en cuenta también que muchos usuarios no se molestan en darse de baja y directamente eliminan el mensaje sin abrir o lo marcan como spam. Actúa: adelántate y elimínalos de tu lista.

3.       Experimentación continua
Uno de los principios básicos del marketing digital es la experimentación. Se prueba, si no funciona, se cambia por otra cosa. Es decir que si estamos enviando emails a usuarios que no los abren, tenemos que eliminarlos de la lista. Ese proceso cíclico de aprendizaje no debemos perderlo nunca de vista porque es lo que hace tan útil este medio.

4.       Focalizarse en los usuarios activos
Es difícil, pero hay que dejar de pensar que esto es una competición por conseguir cuantos más usuarios mejor. No hay ninguna razón para mantener a un usuario que no ha interactuado con nosotros en los últimos 6 meses. Si el usuario no da señales de activarse, elimínalo y duplica los esfuerzos por los que sí lo han hecho.

5.       Coste
La mayoría de servicios de email marketing, basan sus tarifas en volumen de suscriptores y envíos. ¿De qué te sirve un suscriptor que no hace nada? Estás asumiendo un coste innecesario.

Si te hemos animado a empezar a borrar suscriptores, audita tu base de datos con alguna herramienta como DataValidation y elimina aquellos usuarios con un score negativo. Si prefieres que te ayudemos nosotros, no dudes en escribirnos a info@pimienta.biz 

6 de noviembre de 2015

¿Inbound o Outbound?

Se habla mucho sobre ello y parece que a día de hoy, ganan por goleada los defensores del Inbound Marketing (IM) frente al Outbound Marketing (OM). Más que compararlos, veamos qué son y qué hace cada uno... y que cada cual saque sus conclusiones.

Para definir rápidamente los dos conceptos, hablaremos de la dirección en que se sitúa la marca respecto al consumidor potencial: inbound lo pone fácil y atractivo para que el usuario encuentre la marca, el segundo busca al usuario para ofrecerle su marca; el primero es puro marketing de atracción, mientras que el segundo (y más utilizado hasta hace una década) es marketing de repetición… 

Vamos, que no es lo mismo hacer push que pull, está claro. ¿Se ha acabado la era del telemarketing? ¿Adiós a los spots en TV? ¡No necesariamente!

El IM es un nuevo modo de entender el marketing, nació con las redes sociales y la conversación digital con el usuario. Es una técnica de comunicación bidireccional e interactiva, que tiene por objetivo aumentar las visitas a una web, blog o red social, para convertirlos en leads. Los leads son aquellos usuarios que al conocer la empresa mejor, se vuelven en clientes fieles a la marca.

Inbound se enfoca en el consumidor y en la información que espera. Crea contenido personalizado en función de las preguntas, necesidades o requisitos de los clientes potenciales, que se transmite a diario por la red. Mediante esta estrategia que combina contenido, SEO y acciones en redes sociales, se logra dar la información que el usuario requiere y así atraerle de un modo sólido, cautivando su atención y fidelizándole por convencimiento más que por obligación.

Outbound no puede personalizar, es más intrusiva, “persigue” al usuario. El mensaje es unidireccional, no aporta valor añadido más allá de la oferta intrínseca de la marca, y raramente entretiene.  

Si pasamos al terreno del coste y del alcance, el IM y el OM también son distintos. El Inbound, suele resultar más económico y además abre su radio de acción, puede difundirse más allá de las fronteras, internacionalizarse a un coste relativamente pequeño si se compara con el mismo objetivo de difusión mediante el Outbound. Los consumidores consultan más la red que la prensa escrita o la televisión, por lo que realizar acciones en la red, una vez más, está demostrado que resultará seguramente más beneficioso en este medio que en otros.

La web, el blog o las redes sociales aportan contenido, añaden valor. Quien todavía dude de la importancia de un correcto diseño, navegabilidad, velocidad o funciones de un sitio web, tendría que despertar de su letargo.

Ok, si habéis llegado hasta el final del artículo, aquí nuestra opinión: ambos medios y ambas técnicas tienen que ir de la mano, por mucho que el terreno digital y el inbound obtengan buen resultado, no debemos olvidar que la publicidad tradicional, las acciones offline, la excelencia del producto o servicio y el trato personal en tienda, “lo de toda la vida”, siempre van a tener un peso específico y marcarán la diferencia del éxito o el desastre.  El consumidor debe tener una buena experiencia digital y real, debe poder percibir la coherencia de la marca, online y offline