28 de junio de 2017

Multa a Google: bye G-Shopping?


Ya le dijimos bye bye a Froogle, que pasó velozmente para dar paso a Google Shopping, que al final viene a ser lo mismo. Pero ahora parece que el jaleo es importante, y la cifra también. La CE ha multado a Google con más de 2,4 millones de euros. El motivo: abuso de posición dominante con su servicio de Google Shopping. Es la mayor multa de la historia europea por este concepto. 

La base es la supuesta alteración de resultados en el comparador de precios para beneficio de los suyos frente a la competencia. Según Bruselas, Google colocaba a los rivales a partir de la cuarta página de resultado del buscador. Si tenemos en cuenta que el 95% de los clics de los usuarios suceden en los resultados aparecidos en las 10 primeras posiciones, el debate está servido. 

El gigante dispone de 90 días para cesar en la práctica, es decir, cerrar su servicio a los millones de usuarios. 

¿Acabará aquí todo? ¿Será el final de este servicio de Google? ¿Logrará Google frenar el proceso de cierre y/o esquivar la multa? 

No, rotundamente no. Informan desde Bruselas que esto es tan sólo el inicio, un precedente. Buscarán petróleo…

Según se sabe, luego van a ir a por los servicios comparadores de hoteles, de vuelos… y todo apunta que el próximo foco va a situarse directamente sobre su servicio Ad Sense (publicidad), que a todas luces es una clara estrategia global para seguir extendiendo su liderazgo (llamado posición dominante en Bruselas). El hilo empieza a estirarse desde los fabricantes de Smartphones, curiosamente: Google goza del poder para decidir qué motores y navegadores deben instalar en sus dispositivos. 

¿Sorprendidos? ¿Inquietos?

Si alguien no está dispuesto a entrar en el juego de los monopolios, hay varias medidas al alcance de todos. Una sería utilizar otro buscador. Ups, quizá nuestro móvil no nos deja… veamos… otra sería tomar la precaución de clicar solamente en enlaces a partir de la cuarta página de resultados. Al menos le damos oportunidad a los demás (los que no pagan publicidad, no pagan por trabajos de SEO, o tienen un contenido inclasificable pero aun así salen en los resultados…). También podemos optar por no fiarnos de nada ni nadie, si queremos comparar precios, hagámoslo nosotros mismos, al más puro estilo DIY (do it yourself): podemos invertir nuestro tiempo de ocio visitando todas las web en las que se venda el producto o servicio que buscamos, y lo vamos anotando en un Excel. 

Excel es de Microsoft, por cierto.

;)



10 de marzo de 2017

Google anuncia el fin de los captcha

Bye bye a los reCaptcha, por fin podemos dejar de demostrar que somos humanos y no robots.


Cada vez que hemos querido identificamos en una web, rellenar un formulario o suscribirnos a un boletín de noticias, hemos tenido que escribir combinaciones extrañas de letras y números o realizar una suma (¡sin calculadora!), gracias al conocido reCaptcha, esa herramienta que cede el paso solamente a personas de carne y hueso.


Nos fue muy bien a los sitios web para protegernos frente a las amenazas cibernéticas, pero también es cierto que ha resultado un tanto cansino, como usuarios, tener que pasar el filtro una y otra vez. 

Google ha captado el mensaje de miles de internautas y ha creado un nuevo sistema, que no será molesto porque, sencillamente, no lo veremos, será invisible para los humanos y trabajará en segundo plano de cara a los robots. Se desconocen los detalles, pero este nuevo filtro será capaz de impedir el acceso no humano. Lo acaban de anunciar con un sencillo vídeo: Tough on bots, Easy on humans.

Esto no acaba con los reCaptcha del todo, según afirman seguirán conviviendo con este nuevo sistema y si existe la sospecha de que quien está al teclado no es una persona real, lanzará algún tipo de reto que tan solo un humano podría resolver.



2 de marzo de 2017

3 conceptos clave en Estrategia de Social Media para B2B

En el año 2018, la previsión mundial de usuarios en social media superará la cifra de 2.500 millones. Basta con ojear alguno de los muchos informes sobre la evolución de los últimos años, los incrementos tanto a nivel internacional como nacional hablan por sí mismos. Aquí tenéis por ejemplo el informe realizado por We are social.

Las empresas y marcas que se dirigen al consumidor final han incorporado -en su mayoría- algún tipo de red social en su estrategia de marketing, conscientes del enorme potencial de conexión. Mientras éstas lo ven tan claro, las empresas B2B todavía dudan y son reacias a entrar en la vorágine de la conversación. Para éstas, ¿qué sentido puede tener estar en las redes, si en las redes sólo hay personas? 

El foco de atención de muchas B2B sigue estando sobre el ROI o las métricas de “la vanidad” (likes, shares) y persisten las dudas acerca de este tipo de inversión y su conversión: “Es muy difícil medir el beneficio de estar en los social media, no sabemos cómo medir las ventas reales que pueden aportarnos.

Estamos de acuerdo, mientras persista la duda, mejor no entrar. 

No obstante podemos verlo desde otro punto de vista, dejando de lado si hablamos de B2C o B2B. Recordemos que, en esencia, el llamado social media marketing es una conversación: personas que hablan con personas. Y dentro de este grupo, hay personas que trabajan. Seguramente éste es el target que se quiere alcanzar o influenciar a través de una estrategia de marketing de B2B. 

Las empresas no son edificios, son personas. Visto así, los social media dejan de actuar como un mero canal de conversiones directas (ventas) y pasan a ser una herramienta que contribuye a incrementar la notoriedad de la marca, que puede dotar de mayor valor a la conversación online. Al final, se trata de que los clientes tengan presente la marca antes de que realicen el primero contacto.  

Si con este breve razonamiento, junto con la cifra indicada al inicio de nuestro post, resultan de interés para replantearse una estrategia de marketing B2B que quiera incluir los social media, aquí tenemos tres cuestiones básicas a tener presentes a la hora de iniciarse:


#1. Tener un plan

Marquemos objetivos, hoja de ruta, claves de comunicación y timings. 
Sin duda antes de moverse lo más importante es seleccionar bien las plataformas, saber el público que encontramos en cada red, a quién nos dirigimos y en qué tono, con qué frecuencia y sobre qué les hablaremos.

Y no olvidemos la gestión de crisis, puede surgir en el momento menos esperado y deberemos capear la tormenta.


#2. Tener un equipo 

Elegir los perfiles adecuados es primordial. Tener una sobrina muy activa en Snapchat, blogger -no importa de qué- y con cientos de fans y followers no garantiza que sea la mejor candidata para manejar el timón de una estrategia digital corporativa. 


"El 'community manager' es en unas empresas un gurú. En otras, un becario."  

Cristina Delgado





Conocemos varios casos en los que este tipo de rol se ha encargado a algún empleado que carece de la habilidad o madurez necesarias para construir una correcta reputación online... 

La persona o equipo, sea interno o externo, que crea o selecciona, redacta, publica y gestiona contenido y comunidades digitales, debe tener la preparación adecuada a esta responsabilidad


#3. Tener contenido 

El marketing de contenido es la parte central de una estrategia en social media, y su objetivo es incrementar la notoriedad de marca entre el público B2B. Sea un vídeo, una fotografía, un artículo o un hashtag, todo forma parte del contenido y por lo tanto debe orquestarse para que formen un mensaje global unificado. 

Si las empresas ofrecen un contenido interesante y consistente a través de las redes sociales, la marca se verá reforzada y gradualmente será más y por consiguiente recordada. 




“Automating your social media is like sending a mannequin to a networking event.” 

Scott Stratten










Aunque el target al que nos dirigimos no sea muy activo en redes sociales, una marca con buena reputación digital será mucho más atractiva, interesante y fiable cuando se busque -y encuentre- en Internet.

4 de enero de 2017

Consumo e Inteligencia Colectiva

El escenario actual varía constantemente, los jugadores son los mismos pero las reglas cambian a una velocidad vertiginosa, y provoca que las marcas se vean obligadas a seguir de cerca los cambios de actitud, tendencias y conductas de los consumidores, inmersos (o podríamos decir inundados) en un volumen extraordinario de información.


La compañía de automóviles Ford analiza en su Informe Anual (“Predicting the Future: The 2017 Ford Trend Report”) el cambio social y las nuevas reivindicaciones del consumidor actual, quien está replanteándose muchas cosas, abrumado por la saturación de inputs recibidos. Queda confirmado que los consumidores demandan ahora más que nunca una relación de confianza con las marcas, piden transparencia más allá de la publicidad, y empiezan a mostrarse impacientes cuando se trata de decidir una compra, ante un mundo de oportunidades a la carta que parece no tener fin y en el que cualquiera puede opinar libremente.

Os destacamos algunos datos, la mayoría de porcentajes corresponden a los encuestados en España:

- El 68% de los ciudadanos encuentra información online que es frecuentemente contradictoria

- Un 58% cree que boicotear una marca puede generar un cambio de comportamiento corporativo a mejor.

- El 86% está de acuerdo en que las marcas deben prestar más atención a la ética en la producción de los productos que compran.

- El 85% de los adultos está de acuerdo en que con más probabilidad apoyarán a empresas que prioricen la finalidad sobre el beneficio. El 62% opina que las empresas son responsables de mejorar la vida de sus clientes.

Más del 51% de los encuestados es más consciente de los problemas globales importantes, en concreto con la preocupación por sequía e inundaciones.

- El 73% opina que la prosperidad tiene que ver más con la felicidad que con la riqueza material, y el mismo porcentaje se preocupa menos por sus bienes materiales que en el pasado.

- El 86% de los españoles está molesto con la gente ostentosa, personas que ponen de manifiesto su capacidad económica.

- Para el 74% de la gente, la tecnología tiene un lado oscuro, y nos está convirtiendo en más torpes, menos educados, insomnes y obesos.

En general, los consumidores encuentran mayor satisfacción con menos, disfrutan con modelos de servicio que permiten acceder en lugar de poseer. El dilema o conflicto de la decisión del consumidor frente a la compra viene derivado del hecho de que hoy día es muy difícil encontrar información objetiva, por lo que los consumidores se hacen responsables a sí mismos, y a otros, de tomar las decisiones correctas para el bien de la sociedad en su conjunto.

Ante esta nueva actitud del consumidor, que podría etiquetarse como "conciencia social colectiva", se exige en general una mayor responsabilidad a las empresas, ética aplicada en todos sus procesos y compromiso con la sociedad.

Información sí, pero objetividad, transparencia y veracidad, también!

25 de noviembre de 2016

5 métricas de Marketing que todo Marketer debería dominar

¿Cuál es el valor de una marca? ¿Qué efecto ha tenido una campaña?  ¿Cómo se justifica una inversión de Marketing? Uno de los mayores retos para los marketers está en demostrar el valor que aportan al negocio las inversiones de Marketing y para ello existen métricas útiles que no siempre se utilizan correctamente.

En un estudio realizado por Neil Bendle y Charan Bagga y cuyos resultados se analizan en su artículo “The metrics that marketers muddle” se descubrió que, si bien los marketers reconocen que unas métricas bien definidas son básicas para un marketing eficaz, muchas de las métricas más populares de marketing no se utilizan correctamente.

En su artículo, Bendle y Bagga pasan revista a cinco populares métricas de marketing, identifican los errores más frecuentes en su uso y hacen recomendaciones para aplicarlas mejor.  Las métricas a que se refieren son:

  1. Cuota de mercado
  2. Net Promoter Score (NPS)
  3. Valor del tiempo de vida del cliente
  4. El valor de un “me gusta”
  5. Rentabilidad de la inversión (ROI)

1. Cuota de mercado

Hace años se daba a la cuota de mercado una gran importancia: alcanzar una alta cuota de mercado era una garantía de rentabilidadHoy sabemos que cuota y rentabilidad no siempre van de la mano, sino que muchas veces una cuota elevada se consigue únicamente a expensas de la rentabilidad.

Si se tiene en cuenta que una alta cuota no constituye en sí misma un buen objetivo final de marketing, sobre todo si no es evidente que vaya a generar beneficios. La cuota sí puede constituir un objetivo intermedio adecuado, mientras represente un indicador de éxito futuro.
Hay que tener en cuenta diferentes variables como que a veces los beneficios no vienen tanto de la cuota como del volumen o que la definición del mercado en el que competimos es subjetiva y la cuota puede variar considerablemente si se incluye o excluye de los cálculos a un cierto competidor.

2. Net Promoter Score (NPS)

Esta métrica se obtiene formulando a los clientes una única pregunta: “¿cuán probable es que recomiende nuestro producto o servicio a un familiar o amigo?” a la que pueden responder en una escala de 0 (muy improbable) a 10 (muy probable). Los clientes que responden 9 o 10 son clasificados como promotores, lo que contestan 7 u 8 son catalogados como pasivos y los que responden entre 0 y 6 son designados como detractores. El NPS se obtiene calculando el porcentaje de promotores menos el de detractores.

Durante algún tiempo el NPS se ha vendido como “el único número que necesitas para crecer” y muchos directivos creen que hay una relación causal entre un NPS alto y un crecimiento rentable.
El mundo académico, sin embargo, ha sido más reacio a reconocer las excelencias del NPS y la opinión generalizada es que no parece que este indicador sea más eficaz que otras métricas de satisfacción con la experiencia de usuario. Incluso es posible identificar situaciones donde se puede conseguir un NPS alto a costa de la rentabilidad.

NPS es una métrica sencilla y fácil de entender y comunicar. Pero lo que está claro es que simplemente monitorizar el NPS no va a mejorar el rendimiento. La clave está en ir más allá de la métrica y usarla como parte de un sistema para cambiar la cultura de la organización y hacerla más centrada en el cliente.


3. Valor del tiempo de vida del cliente (CLV)

El CLV (Customer Lifetime Value) es una predicción del beneficio neto que se puede atribuir a la relación completa con un cliente. EL CLV se utiliza para tomar decisiones tales cómo en qué clientes debo priorizar mis esfuerzos de captación o retención.

Habitualmente se calcula aplicando técnicas de actualización de los flujos de caja (entradas y salidas) que se prevé sean producidas a lo largo de la relación con el cliente, lo que implica tener en cuenta factores como el valor temporal del dinero y las tasas de retención de los clientes. Muchos directivos, para calcular el CLV, aplican fórmulas que descuentan flujos de caja futuros a partir del momento en que alguien se convierte en cliente y le restan una estimación del coste que implica conseguirlo como cliente, CAC (Customer Acquisition Cost).

En definitiva, para calcular correctamente el CLV debemos tener en cuenta qué decisión queremos informar con él y cuál es el alcance temporal del análisis.


4. El valor de un “me gusta”

Todo marketer eficaz espera ver un ROI claro y positivo de cualquier canal de marketing, incluyendo email, buscadores o publicidad, pero por alguna razón muchas veces se olvidan de la rentabilidad cuando se trata de canales como Facebook o Twitter.

Bendle y Bagga hablan en su artículo de una manera de medir el valor de un “me gusta”, calculando el valor medio de los clientes que son fans de una marca en medios sociales (o hacen “me gusta” o son seguidores) y restándole el valor medio de los clientes que no son fans. Sin embargo, los mismos autores reconocen que es difícil atribuir esta causalidad: que tal vez la diferencia de valor no es consecuencia del “me gusta” y que los fans son inicialmente más favorables hacia la marca que los no fans.

Ha habido otros intentos interesantes de medir el valor de un “me gusta”, por ejemplo, el de Dan Zarella durante su etapa en HubSpot, que se materializó en una sencilla fórmula implementada y explicada en este calculador online.


5. Rentabilidad de la inversión (ROI)

El ROI es una métrica financiera muy utilizada en marketing para evaluar diversas inversiones. Se obtiene calculando el beneficio neto incremental originado por una inversión y dividiendo por el importe de ésta. Por lo tanto, para que haya un ROI debe haber una inversión y unos beneficios atribuibles a ella.

El principal aspecto a tener en cuenta en el cálculo es que los beneficios deben ser incrementales, es decir, atribuibles directamente a la inversión, y que deben excluir los que se habrían producido si la inversión no se hubiera llevado a cabo (“caso base”). Esto añade complejidad al trabajo de los evaluadores, que en muchas ocasiones incorporan equivocadamente al cálculo todos los beneficios, no sólo los incrementales.


Utilizar únicamente el ROI como criterio para priorizar inversiones en marketing puede llevarnos a elegir selectivamente sólo las de ROI más alto y dejando de lado otras que pueden aportar una contribución positiva a los beneficios.

Con todo, el principal problema es que los marketers tendemos a llamar “ROI” a cualquier cosa que implique un resultado positivo y a no ser rigurosos en el manejo de esta métrica: calificamos como ROI cualquier mejora en algún parámetro (ej.: conocimiento de marca) aunque su conversión a resultados financieros no sea obvia, o hacemos una evaluación totalmente subjetiva de la rentabilidad.

El ROI no es una métrica desconocida por los marketers, sino que más bien se abusa de su nombre y no se la usa adecuadamente.

11 de noviembre de 2016

Facebook fastidia a las marcas con su algoritmo

Facebook nos ha dado mucho, pero últimamente nos lo está arrebatando. La comunidad de profesionales del marketing digital comienza a estar un poco cabreada, nos incluimos (no sin razón), con esta red social.

El vídeo en clave de humor creado por College Humor, Facebook's Algorithm is like the Mafia, es bastante explícito. 


Hemos invertido mucho esfuerzo, tiempo y dinero (de nuestros clientes) en promover las marcas en esta plataforma. Las bases de seguidores han incrementado año tras año y hemos aumentado el engagement de modo significativo. No hay nada regalado, todo es fruto del trabajo y el éxito lo demuestra el incremento de fans y su fidelidad, que luego se extrapola al offline. Todo iba bien hasta que de repente y sin previo aviso, los señores de Facebook decidieron alterar su algoritmo, ese factor que muchos gestores de redes sociales ya detestan con todas sus fuerzas. El enemigo en casa.

Como decía hace poco Ericka Andersen en su artículo I'm Angry at Facebook publicado en Medium, los cambios de algoritmo han provocado la pérdida de seguidores y lo que es peor, que el contenido alcance a un número muy pequeño de usuarios. Por mucho que nos esforcemos en crear títulos atractivos y reconducir nuestras estrategias mediante la incorporación de vídeos, botones sociales y diversidad de incentivos sociales, llegan los cambios y toda tu labor queda en nada. Si consultas al propio Facebook sobre esta problemática te vienen a contestar algo que en resumen sería "Es tu contenido el que falla". Y no es así, ¡de ningún modo!

El problema está en que aunque las marcas inviertan en ofrecer contenido interesante y promociones en sus perfiles, Facebook altera por completo las reglas del juego, porque los seguidores no ven las publicaciones, y por lo tanto no pueden darle al Me gusta ni compartirla. El algoritmo decide unilateralmente si mostrar a nuestra comunidad de fans el contenido de sus amigos o el que creamos las marcas, y eso es francamente terrible, porque estrechan el círculo de visibilidad y perdemos la inversión. No es un tema de que a la gente les guste o no el contenido de las marcas a las que han elegido libremente seguir, sino que impiden el acceso al mismo. De este modo nos vemos impedidos, no podemos gestionar libremente nuestra comunicación con la comunidad y nos meten en un círculo vicioso absurdo: como nuestro contenido no se muestra, no pueden darle al Me gusta y por consiguiente Facebook interpreta que no hay interés, y nos sigue relegando en su lista de prioridades, confiriendo a nuestra marca una posición falsa en su ranking.

Nos dijeron que debíamos utilizar más contenido audiovisual: "utilizad el vídeo como soporte de comunicación", y así lo hicimos: video, video, video. Pero no permiten banners ni anuncios pre-roll. Es todo un gran sinsentido.

Están poniendo trabas al verdadero cliente de Facebook, que son las marcas puesto que son éstas las que invierten en este medio de modo legítimo y siguiendo las directrices que va dictando la red social. Si realmente quieren convertirse en un medio potente y ganar la batalla del posicionamiento (vs. Google), se nos antoja que no están por la labor, porque más de una marca va a abandonar su presencia en la red y apostar por otros circuitos mejor planteados.


Señores de Facebook, ¡no nos gusta! 

Veamos si la gran comunidad de gestores de contenido en redes sociales logramos que abran los ojos y rectifiquen pronto... 


14 de octubre de 2016

Marketplace: la app de compraventa de Facebook

En su particular batalla por ganar terreno en Internet, Facebook continúa abriendo nuevas aplicaciones. Su nueva propuesta es Marketplace, un espacio de compraventa de productos de segunda mano dentro de su red social. ¿Competencia para Wallapop, Vibbo o eBay?

De momento se ha implementado en Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, y si alcanza el éxito esperado se extenderá mundialmente. Se trata de un espacio integrado en el mismo Facebook, contando con un botón (icono) de acceso directo a esta app, en móviles.

Este nuevo servicio es una respuesta a la creciente actividad de los usuarios: 450 millones de personas compran y venden a través de grupos de Facebook, tanto a nivel nacional como internacional. De hecho, Marketplace no es la primera app que desarrollan en la factoría de Zuckerberg. Si miramos atrás, ya en 2007 existía un portal de clasificados donde se podían ofrecer artículos y servicios, e incluso viviendas y empleos. Hace un par de años decidieron cerrarla por falta de actividad.

Esta app es un servicio elementalmente visual que muestra las ofertas de modo sencillo; está basado en la imagen del producto, con claro protagonismo del precio, y dispone de geolocalización, para que vendedor y comprador puedan coordinarse mejor. Los mensajes son privados y existen categorías para poder filtrar de modo práctico (electrónica, hogar, etc). 



Marketplace no permite -de momento- el pago a través de la red social, de modo que son los mismos usuarios que convienen cómo realizar la transacción. Quizá sea un impedimento para los que están acostumbrados a cerrar la compraventa dentro del mismo entorno, pero Facebook decidió que este hecho evitaría fraudes, y lo que es más importante (según nuestro punto de vista), un posible riesgo de insatisfacción por parte de los usuarios, que irremediablemente se vincularía a la marca.

Por destacar un punto de diferenciación si lo comparamos con otros servicios similares, que ya gozan de una buena penetración de mercado y funcionan satisfactoriamente, Marketplace cuenta con un factor importante: el usuario no es un desconocido. 

La pregunta ahora posiblemente sea: ¿qué gana Facebook con esta app? Pues bien, dejando al margen lo evidente (difusión, crecimiento en número de usuarios, fidelización, imagen de marca...), los usuarios pagan a Facebook si quieren posicionar su oferta en las primeras posiciones. 

Digamos que en Marketplace, el SEO no sirve para nada, pero el SEM o la publicidad de pago, es un gran aliado ;)


7 de octubre de 2016

5 Tendencias de Digitalización

Hace un par de años publicamos un post sobre el fenómeno #IoT (Internet of Things). Desde entonces la velocidad que ha tomando produce cierto vértigo: las empresas están adoptando procesos que van a transformar en poco tiempo el concepto de Economía "digital" que hemos conocido hasta ahora. 

El Icemd (Instituto de Economía Digital, de ESIC) ha realizado un estudio en el que concluye que son cinco las tendencias que van a marcar el futuro cercano de la economía digital. Repasemos las 5 tendencias actuales:

#1. Digitalizar los sentidos
El #IoT ha creado un escenario nunca visto anteriormente: ahora se trata de avanzar en la investigación de las emociones y sensaciones humanas, digitalizando los sentidos. Dicho de otro modo, los avances en investigación de las emociones, vinculado a la Inteligencia Artificial, producirá en breve un concepto de robot que no solamente ayude con el día a día en las diferentes labores, sino que será capaz de conectar emocionalmente con la raza humana. ¿Cómo? Lo descubriremos en un futuro no tan lejano...

#2. XaaS
Significa Everything as a Service, o dicho de otro modo, es un modelo de agrupación o paquete de servicios que engloban varios servicios de modo integral, garantizando la satisfacción y alto nivel de experiencia para el usuario. De ello se encargarán las empresas, plataformas y aplicaciones, para proveernos con packs a demanda. De aquí surgen los WaaS (Workspace as a Service, o escritorio virtual), RaaS (Robótica), CaaS (Cibercrimen), AaaS (Analítica), etc... 

#3.Blockchain
Se define como el registro de propiedad descentralizada, basada en transacciones automatizadas y transparentes, y con tecnología aplicada al comercio con moneda digital (Bitcoin). Tiene totalmente pendientes a los integrantes del entorno FinTech, dados los riesgos que implican los mecanismos -no tan seguros- del sistema del Bitcoin. Teóricamente, el sistema blockchain vendrá a asegurar casi al 100% la verificación de las transacciones automatizadas, su transparencia y verdacidad, reduciendo o incluso anulando el peligro de la falsificación.  

#4. Diversity Empowerment
Las organizaciones necesitan implantar estrategias de gestión del talento, enfocándose en obtener plantillas lo más diversas y plurales que les sea posible. Representará lo contrario a la exclusión, y se está teniendo muy presente en varias campañas publicitarias. Primará la desfronterización, se suprime la etiqueta de género y se potenciará la mayoría de las minorías. 

#5. Biohacking
A una gran parte de la población les gustaría aumentar sus percepciones sensoriales y capacidades cognitivas a través de la tecnología. De ahí que se abra un potencial relevante en el campo de los dispositivos vestibles -smartwatch- y los dispositivos implantables -microchip-. Conectividad sin límites. Podremos controlar nuestro nivel de estrés a través de un tatuaje tecnológico... 




¿Estamos en nuestro primer paso hacia el transhumanismo?





23 de septiembre de 2016

¿Qué consumidores compran más por Internet?

Los residentes en Extremadura son los internautas que más compras online realizan en España, según el primer Observatorio sobre hábitos en eCommerce, elaborado por Trusted Shops en colaboración con Alpha Research.

Concretamente, un 9,2% de los encuestados en la comunidad extremeña asegura realizar compras online más de una vez a la semana, frente a la media española que se sitúa en el 4,7%. Por detrás de Extremadura, se sitúan los ciudadanos andaluces con un  7,7% y los cántabros, con un 6,8%.

Puede que estos datos nos sorprendan, pero son lógicos. Los consumidores que viven en ciudades grandes, pueden comprar todo aquello que necesiten en tiendas cercanas, mientras que las poblaciones más alejadas de núcleos urbanos importantes, tienen que realizar varios kilómetros para conseguir según qué productos.  

El mismo informe señala que los productos más demandados en internet por los extremeños son los relacionados con moda y accesorios (60%), seguidos por los bienes tecnológicos (53,8%) y los servicios de viajes (49,2%). Por su parte, las categorías menos atractivas son las relacionadas con coches y motos (3,1%), alimentación (12,3%) y salud y cuidados (20%).

En cuanto a los aspectos más importantes para los ciudadanos extremeños a la hora de seleccionar una tienda online se encuentran la seguridad de la compra (92,3%), el precio del producto (89,2%) y el derecho de devolución de éste (87,7%). Por su parte, el aspecto que los encuestados tienen menos en cuenta son las recomendaciones de amigos o familiares (61,2%). 

En cuanto a la seguridad, el 81,5% de los ciudadanos de Extremadura  prefiere comprar en una tienda online acreditada por un sello de confianza. El 78,5% afirma que se trata de un aspecto muy importante a la hora de elegir una tienda online, frente al 3,1% que no lo considera tan relevante.

Otro aspecto relevante a la hora de comprar online son los comentarios de otros usuarios, el 46,2% siempre consulta los comentarios de otros consumidores antes de comprar en una tienda online. En un 69,2% de los casos, éstos influyen de manera positiva en la compra. Es curioso que demos más importancia a comentarios publicados por personas a las que no conocemos que a nuestros propios familiares y amigos.

El principal contratiempo con el que se han encontrado los compradores ha sido el incumplimiento del tiempo de entrega prometido (57,5%).

Si tienes una tienda online o estás pensando en abrir una, recuerda que tus ventas probablemente vendrán de un público más rural que urbano. La seguridad y el derecho de devolución son de vital importancia para tus clientes, así como el precio. Monitoriza los comentarios que se hacen sobre tu tienda, cumple los plazos de entrega prometidos y sobre todo, al hacer publicidad no te centres únicamente en el público urbanita.

16 de septiembre de 2016

Community Manager: tus 7 momentazos

¿Eres Community Manager? Bienvenid@ al club...


Sabemos muy bien que en esta profesión existen momentos de todo tipo, que posiblemente hayas pasado por alguno de estos siete trances... y también estamos seguros de que habrás logrado salirte del meollo con mayor o menor gloria... ¡Ole tú!

Esta es nuestra particular selección de los momentazos de un CM:


 #1: Te has equivocado de cuenta
Típico. Es lo que pasa cuando gestionas muchas cuentas, además de la tuya personal. Siempre trabajas con el mismo riesgo, lo tienes presente y hasta tienes un mantra al que acudes antes de darle al botón de "publicar". Aún así, sucede, y envías un post desde tu cuenta o le das al like como persona y no como la marca de tu cliente. Hay cosas fáciles de resolver, y otras... no tanto (glups).

#2: Érase una vez un troll
Aparece de repente, se te cuela en las redes y se instala cómodamente. Te da guerra de modo incansable y hasta que no te lo quitas de encima puede haber conseguido generar una crisis total en la cuenta de tu cliente. El muro se convierte en un campo de minas, no sabes dónde pisar. ¿Por qué lo hace? porque le gusta más ser tu hater que tu lover...

#3. El cliente (siempre) quiere más
En el último informe tu cliente ha detectado que la competencia ha incrementado su comunidad de fans y te pide mail tras mail que hagas lo necesario (sin pagar clics, por supuesto) para sobrepasarlos de nuevo. Objetivo: 1.000 fans entre hoy y mañana. Presupuesto: no hay.
Ah, vale...


#4. ¡Desconectado!
Cuando más lo necesitas, falla. Te quedas sin conexión y se te hiela la sangre en las venas. Ni usando tu móvil, que teóricamente es 4G, ni el USB para casos de emergencia, ni que desesperadamente intentes averiguar la contraseña del vecino (que os ha dicho el conserje que tiene el doble de megas)... Cuando los astros se alinean, es en este justo momento cuando también sucede que te llama el comercial de otra compañía telefónica para preguntarte si quieres cambiar: "¿tiene compromiso de permanencia?" 


#5. Se te han adelantado, otra vez
Tienes activadas las alertas en todos tus dispositivos, tu oído y tu vista están entrenados para reconocer una primicia relevante y publicarla al instante, en beneficio de los seguidores de las redes de tu mega cliente. Lamentablemente te encontrabas en el punto anterior (#4) de esta lista, y la competencia de tu cliente ha publicado antes. Sabes que vas a recibir una llamada en breve, porque tu cliente también lo ha visto.



#6. Contraseña hackeada
Si han hackeado la cuenta del creador y amo de Facebook, ¿cómo no van a hackear la de tus clientes? Te ves en la tesitura de tener que rendir cuentas y capear el temporal. Tú sabes que cambiaste la contraseña hace poco, pero han logrado pillarla igual. La marca que gestionas ha pasado de tener una comunidad de casi 2 millones de fans con una cuenta corporativa impoluta, a tener una cabecera "amenazante" y 450 seguidores. 
¡¿Qué habré hecho yo para merecer esto?! 


#7. Buenos días, tienes medio millón de notificaciones
¡Gracias! Los fans y followers se han puesto de acuerdo en preguntar, opinar y comentar la promoción que publicaste anoche, y tienes la bandeja saturada y el icono de la red social con un +99 rojo inquietante. Desde el "impaciente" que no ha recibido todavía el obsequio y al que tienes que contestar con aquello de "La promoción acaba de iniciarse y el sorteo de regalos se realiza dentro de 15 días. Si eres uno de los afortunados te avisaremos personalmente. ¡Gracias por tu paciencia!", hasta el "avispado" comercial de turno con su "Hola, soy comercial de papel para oficina, pásame el nombre y correo del responsable del departamento que le enviaré una buena oferta. Un saludo". 
¿No querías interacción y engagement? pues... ¡dos tazas!


Con toda seguridad podríamos añadir muchas más situaciones, auténticas pesadillas de los CMs en las que más de un@ se habrá identificado. Pero lo dejaremos aquí, y en otro post intentaremos compensarlo con idéntico número de momentazos, pero de los buenos.

Acabemos positivamente: hoy es viernes, y con un poquito de suerte este fin de semana las redes van a estar tranquilas, los hackers y los trolls van a descansar (también lo hacen), los clientes acaban la semana satisfechos con las estadísticas, contenidos y el trabajo desarrollado por su Community Manager, y la señal de wifi será fantástica y constante. Estarás en la gloria...  

¡Feliz finde!

9 de septiembre de 2016

¡Pimienta en Barcelona!


Acabamos de aterrizar en Barcelona... a partir de ahora nos encontraréis en Rambla de Catalunya 98 bis 2º 1ª. 

Seguimos localizables y a vuestra disposición en los mismos e-mails y teléfonos. 




¡Gracias por compartir nuestro entusiasmo!